Nadie alcanza la meta con un solo intento, ni perfecciona la vida con una sola rectificación, ni alcanza altura con un solo vuelo. Nadie debe vivir sin cambiar, ver cosas nuevas, experimentar otras sensaciones, y tener la capacidad de corregir sus errores. Nadie tiene el derecho de consumir el amor o la amistad de las personas si uno mismo no la produce.
(Autor Anónimo)

Potaje de Semana Santa ó Garbanzos con albóndigas de bacalao y espinacas

martes, 9 de marzo de 2010

La Semana Santa está cerca, y para mí, igual que para mis hermanos, era un suplicio. Por una parte me daba un poco de miedo y por otra, en lo relacionado con la comida nos tocaba comer platos a los que les tenía una completa aversión ejemplo: Potaje de Semana Santa ¡¡Horror!! .
De mayor cuando me emancipé, fue una liberación porque ya no tenía que comer obligatoriamente las típicas recetas de Semana Santa. Y ahora de muy mayor pienso ¿a mí me gustan los garbanzos, también me gustan las espinacas y lo que es mejor, me encanta el bacalao, entonces porque diablos no me gusta el potaje de Semana Santa? Bien, viendo recetas en Internet encuentro un sitio "Enciclopedia de la gastronomía..." en el que describen un potaje hecho con albóndigas de bacalao y encuentro la solución.

La primera vez que lo hice me pareció un plato exquisito, aunque no puedo hacerlo habitualmente, porque mis hijos tienen reminiscencias de la comida del colegio y cuando oyen o ven dicho plato saltan chispas de rechazo.
El sábado aproveché que había visita y volví a intentar hacer el consabido potaje.
Bien he conseguido que este año al menos lo prueben, el año que viene será el definitivo.
Como tuve que improvisar lo hice con bacalao desalado que tenía en casa y debo decir que para mi gusto está mejor con el bacalao sin desalar desalándolo nosotros.
Aprovecho para comentar un truco, que no sé si sabréis, para desalar el bacalao. Yo uno de los cambios de agua lo hago con leche y resulta más suave.

Ingredientes

350 gr. de garbanzos,
250 gr. bacalao desalado,
2 cucharadas soperas de tomate frito,
1 cebolla grande,
2 pimientos secos,
Unas hebras de azafrán.
1 hoja de laurel,
1 manojo de espinacas,
la miga de pan de ayer,
2 dientes de ajo,
2 ramas de perejil,
2 huevos,
½ vaso de leche
Aceite de oliva virgen extra

Preparación:

La víspera ponemos los garbanzos en remojo y, un día antes el bacalao.
Ponemos en una olla con agua fría, las hojas de laurel, el tomate los pimientos secos, y el bacalao desalado. Cuando lleve 5 minutos hirviendo sacamos el bacalao, y los pimientos secos con un poco de caldo (un vasito) e introducimos los garbanzos remojados, mantenemos a fuego flojo, cocinamos hasta que estos estén tiernos, 1/2 hora en olla a presión,
Mientras desmigamos la carne del bacalao y la mezclamos con la miga de pan moja en leche, los huevos y los ajos y el perejil picados, amasamos y formamos albóndigas, enharinamos y freímos.
Los pimientos los pelamos y en un mortero machacamos las hebras de azafrán y la carne de los pimientos, lo desleímos con el caldo que hemos sacado y lo reservamos.
En una sartén sofreímos la cebolla y cuando esté transparente añadimos las espinacas
Una vez cocidos los garbanzos añadimos el sofrito de las espinacas, las albóndigas y el majado que teníamos reservado y cocemos unos, 15 minutos a fuego lento con la olla destapada y listo.




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