Ansiedad por hacer las cosas mejor y ver que no lo consigues, ansiedad
por intentar superar los retos que me ponía a mí misma.
Y tengo claro en este momento que cuando se hace algo por hobby y ya no
te divierte lo mejor es dejarlo apartado y reflexionar dónde te estas
equivocando.
Y en esas estoy, reflexionando que no tengo que agobiarme y que sí tengo que seguir divirtiéndome con cada cosa que hago.
Y en esas estoy, reflexionando que no tengo que agobiarme y que sí tengo que seguir divirtiéndome con cada cosa que hago.
Hoy vuelvo con un regalo de amistad. Una vez leí una definición de
la amistad que me gustó y que decía algo así como que un buen amigo es aquél
que te conoce de verdad, y
a pesar de eso, ¡¡¡¡te
quiere!!!!.
Y como dice el refrán que quien tiene un amigo tiene un tesoro os
propongo estas galletas de origen francés que se llaman “Diamantes”.
Y quiero dedicárselas a esas amigas con las que te ríes, con las que
también lloras en algunos momentos, pero sobre todo con las que compartes,
compartes pensamientos, sentimientos, angustias, alegrías, regalos, ideas y
también recetas.
Fuente Webos fritos con alguna variación:
Ingredientes
250 g de harina de repostería
190 g de mantequilla a temperatura ambiente
100 g de azúcar glass
1 cucharadita de vainilla y otra de limonchelo (el
limonchelo es opcional)
Una pizca de sal
1 yema de huevo y azúcar moreno para rebozar o azúcar blanquilla,
la que queramos
Elaboración:
Tamizar la harina y reservar. Batir
la mantequilla junto con el azúcar con unas varillas hasta que el aspecto
sea como de pomada.
Incorporar la esencia de vainilla,
el limonchelo, y la sal.
Añadir la harina poco a poco y amasar
hasta que todo esté mezclado.
Dividir la masa en dos, ponerlo
en film transparente y darle forma de un rollo pero no perfecto y meterlos al
frigorífico una hora.
Pasado este tiempo los sacamos y los
hacemos rodar sobre la encimera sin quitarle el plástico hasta darle forma de
cilindro y aplastamos los extremos.
Una vez hechos los dos cilindros,
volvemos a introducir en el frigorífico
una hora más.
Cuanto más apretado y frío esté el rulo de masa mejor
te quedarán las galletas.
Precalentar el horno a 200º,
calor arriba y abajo (mi horno no tiene aire).
Preparamos una bandeja de horno y
la cubrimos con papel de hornear.
Batimos la yema de huevo y ponemos
en un plato el azúcar.
Sacamos uno de los cilindros y pincelamos
con la yema todo menos las bases.
Pasamos los cilindros por el
azúcar de manera que cubra toda la superficie curva, no los extremos y con un
cuchillo bien afilado cortamos pastas de 1 cm de grosor aproximadamente y las
vamos poniendo en la bandeja que habíamos preparado, dejando un poco de espacio
entre ellas.
Hornear durante 10 minutos
aproximadamente, los primeros 5 minutos a 200º, y los últimos a 180º. Esto es
orientativo porque depende mucho de tu horno, con estos tiempos y en mi horno las
galletas se quedan tostaditas y crujientes pero yo creo que en este punto hay
que probar temperaturas y tiempo según nos gusten más crujientes o menos. Yo he
tenido que bajar los tiempos porque las primeras se tostaron demasiado.
Sacar del horno y dejar unos
minutos en la propia bandeja y cuando se enfríen un poco pasamos a una rejilla con
la ayuda de una espátula.
Repetir el mismo proceso con el segundo cilindro.
Se
conservan perfectamente en una lata una semana. Puedes añadir 2 cucharadas soperas de cacao en polvo a
la harina antes de tamizarla y tendrás unos diamantes de chocolate.
Para hacerlo con la Thermomix poner todos los ingredientes en el vaso y programar 20 segundos velocidad 6 y seguir con el resto del proceso.
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